16 mar 2008

¿Alcobendas? Mejor el Barrio del Pilar ;)

Bueno, después de lo acontecido a Raúl en su 4º episodio de "Living Alcobendas" y dejando de lado al liviano e insulso fiambre de pavo de sus cenas, que lo único que le produce es una evidente flojera y falta de reflejos como nos ha demostrado frente a los "manostijeras", he notado la falta de buenos hábitos alimenticios que tiene la juventud de hoy en día.


Dicho esto, asumo el papel de evangelizador de estomagos malnutridos e iré poco a poco introduciéndoos en el arte culinario, ya que veo que en cuanto os dejo sólos no me coméis nada :(


Hoy sólo os contaré la historia acontecida cuando Raúl quedó en mi piso un día para cenar. Como quedamos con tiempo, previamente al momento de la cena, hice una visita al Alcampo cercano, a ver si veía alguna cosilla teniendo en cuenta que no tenía ganas de cocinar mucho (algo sencillito de hacer) y que aunque fuese algo ligerito (os recuerdo que se trataba sólo de una cena), pero que no nos fuésemos a quedar con hambre, que eso me sabría muy mal.

Buscando, encontré la solución en la sección de la carne: ¡asaría unas costillitas!.


Fíjate qué cosas que a Raúl le llamó la atención y propuso que nos hiciésemos unas fotos con la futura cena, y en fin pues si le hacía ilusión, no iba yo a quitársela:


Una del cocinero:


Y otra del invitado:



Esto de la foto está bien, pero ni de mirarlas ni de fotos se cena, así que a prepararlas rapidito, un par de cortes para que encaje la pieza en la bandeja del horno, añadimos una pizca de aceite para que no se pegue y especiamos con sal, orégano y tomillo. El orégano y el tomillo son fundamentales para dar buen gusto y porque siempre viene bien comer un poco de "verde":




Después de ponerlas un buen rato a sudar en el horno, salieron de él bronceaditas, listas para hincar el diente. Si os dais cuenta, en la primera foto parecían algo más, pero con el calor han encogido :(


Pese a que habían encogido, ya era la hora de cenar y había hambre, así que habría que apañarse. Os podéis imaginar dónde terminaron junto a la barra de pan correspondiente.

No tengo más documento gráfico porque, como podéis imaginar, teníamos las manos pringadillas.

Espero que recordando esos gloriosos momentos, Raul salga de la oscuridad hacia la luz pasando del pavo y volviendo al buen camino ;)



Besos para ellas y abrazos a ellos.

2 comentarios:

Menchu dijo...

Manolo, tío, eres mi ídolo. Me duele la barriga de reirme.
En serio, ¿cómo tenemos tanto talento por aquí suelto y tan mal aprovechado?.
¿Cómo va a ser Pepiño Blanco ministro, y nosotros somos unos pobres asalariados de poca monta?.
Pero si somos la caña...

Raúl dijo...

Joder, Manolo, qué hambre me ha entrado!!

Espero que en un próximo episodio nos cuentes tu famosa receta de pollo asado y la vez aquella en la que tras ingerir un "volátil" de más de 2 kilos con una barra de pan tuvieron que venir a buscarte en ambulancia porque no te podías ni mover... :)