14 mar 2008

Semana 4. Parte I: Home, sweet home (mi Colacao energy)

(semana del 3 al 9 de marzo)

Ya tengo piso. Ya tengo muebles.... pero no tengo nada más.
La mudanza aún no ha llegado de Tenerife y no es plan comprarte cosas que ya tienes y que llegarán en breve...

No tengo microondas y no puedo calentar el desayuno ni la cena. Da igual, tampoco tengo donde cocinarla ni plato donde servirla.
Desayuno todos los días batidos de chocolate de bote. Están fríos.
Ceno todos los días sandwiches de pavo con mahonesa. Están aún más fríos.

Para colmo, por mucho Colacao energy que desayune, no me parezco a Rafa Nadal.
Dos años y medio de bronceado progresivo y ahora en un mes en Madrid ya parezco Drácula. Hay que joderse.

Tampoco tengo televisión. Me siento en el sofá del salón y miro la pared. Me pregunto qué diferencia hay entre lo que yo hago y lo que hacen los pertubardos mentales que habitan en el psiquiátrico. Tengo miedo...

Pasan los días, la mudanza sigue sin llegar. Tenerife no está tan lejos, joder. Resulta que ya está en Cádiz, en la aduana del puerto hay no se qué problema.
Espero que no me saquen el gasoil del depósito del coche. Es lo único que me he traído que allí sea más barato...

Jueves día 6. Por fín llega el gran día. Llega la mudanza. Espero que al menos esto me salga bien a la primera.
Aparecen los ñapas de turno:

- Güenas tardes, zeñó !!
- (...Dios... al menos sácate el palillo de la boca y póntelo en la oreja...)


"Vayan dejando esto por aquí, esto otro por allí...", todo parece transcurrir con normalidad. Hasta que de repente llega el momento "Eduardo Manostijeras": ha llegado la televisión, envuelta con cartón y papel de ese de bolitas de aire (sí, ese que hace plof!, plof!). Los ñapas desenvainan sus cutters y los blanden hacia el techo del salón. Se miran fijamente estudiando la estrategia de desenvoltura de la tele y, acto seguido, se abalanzan con una especie de locura desenfrenada sobre la misma. Los cutters cortan el aire del salón de arriba a abajo (ziiiip! zaaaas! screeetch! plof! plof!). Cierro los ojos. No lo quiero ver. Dios mío, ayúdame...

Los ñapas acaban su batalla campal contra mi televisión, la colocán en el mueble y bajan a por más cajas al camión. Me quedo a solas con ella. "Tranquila", le digo, "no se lo tengas en cuenta", mientras intento disimular mi cara de espanto al observar los rayones recibidos en el proceso de "ñapadesembalajización".

Aquí llegan otra vez. Vuelven a subir. "Oh, Dios, que acaben pronto...". No podía ser peor, pero sí, ahora llega el momento "Hijo de la mugre": uno de ellos, mientras se dirige hacia el baño y abre la puerta con total impunidad, me pregunta si puede usar el baño (claro, cabrón, ya estás dentro)... el resto os lo podéis imaginar. Vuelven a bajar, me dirijo hacia el baño. Abro la puerta, no lo quiero ver, pero sí, allí están: dos orondas gotas de orín amarillo sobre la tapa!!! ....HIJO DE LA MUUUUUGREEEEEE!!!

Tras un par de horas, acaba el traumático proceso. Para acabar "firme aquí", etc, etc... si en vez de un boli me dan un revólver no se que hubiera hecho en ese momento.
Se van. Me quedo de nuevo solo en casa, pero ahora esta todo lleno de cajas. Me esperan ansiosas para que las abra... no me queda nada!.

Creo que esta noche volveré a cenar un sandwich de pavo, solo que esta vez lo haré rodeado de cajas.... "Home, sweet home".

4 comentarios:

Mandingo dijo...

Querido Vulgo, veo que todas las cosas que te están pasando te acercan cada vez más al camino del Señor... solo se lee "Dios mío,Dios!, ayúdame", me alegro que en fechas tan señalada regrese a ti la Fé del Creador.

PERO AUN NO ME HAS DICHO SI VAS A ZAMORA Y SI HAS HABLADO CON TU TIO PARA LO DE LAS TUNICAS!!!!

Menchu dijo...

Raúl:
Me quito el sombrero. Chapeau! (esto es de lo poquito que he aprendido en francés, me dedico a otras cositas...). Me he estado descojonando toda la lectura. Es buenísimo. Sobre todo, el momento "orín".
Mandingo, tu problema con las túnicas me tiene estupefacta y anonadada...
Bueno chicos, se acabó San Viernes, sin más pena que gloria. Esperemos que San Sábado traiga más glorias, por lo menos, por las noches.

MACADEMI dijo...

Bueno Dientuino, anímate, que todo depende del cristal con el que se mire...

Por ejemplo, si te sirve de consuelo, yo aunque tengo operativo el microondas bebo nesquik del tiempo o frío.

Repetir la cena se hace aburrido, eso es verdad, pero mirémoslo así, peor sería no cenar y acostarse "de vacío", fíjate, que así de entrada veo más chungo lo de no tener tele.

La parte que más me ha dolido ha sido el episodio "manostijeras". Se puede saber ¿Qué te han hecho en Canarias? No entiendo cómo dejaste que los ñapas se acercasen a la tele con los cutters (acuerdénse del dicho: "no se puede mandar negros a vendimiar") hombre, ¡¡que las consecuencias (rayones)estaban cantados!!.

Sinceramente, mientras lo leía, esperaba el momento en el que les dirías "No os entretengais, que eso ya lo hago yo luego ...", momento que seguro alguien más esperaba e inexplicablemente nunca llegó :(

Sólo veo dos explicaciones al suceso, la primera es que la tele era una "culona" y que buscabas la excusa para comprate un LCD-TV, la segunda sería una flojera y falta de reflejos como consecuencia de la dieta a base de Cola Cao Energy y Sandwich de Pavo-Mahonesa. En cualquier caso, cambia el insulso pavo por un buen filete empanado de pollo ;), a ver si va a ser eso.

Las "gotitas doradas" eran previsibles. Anda y da gracias a que "el ñapa" no se estaba cagando, que si no...

En fin, creo que te va a venir más que bien volver a la capital, veras como en un par de días vuelves "a espabilarte", si no serás carne de cañón.

Mi madre tiene un primo que en su juventud también estuvo aquí en Madríd y más tarde, se fue a Canarias y allí se quedó, digo yo que por algo será.

Salu2.

Menchu dijo...

Manolo, qué lúcido estás los domingos por la mañana. Así me gusta.